Sobre cualquier tema que estuviera en discusión en ese momento, o que
suscitase cierto grado de interés, confesaba el maestro su ignorancia, como
preámbulo (¿o pretexto?) de una serie de preguntas dirigidas, las más de las
veces, a quienes decían conocer el asunto.
A sus respuestas contestaba
objetando, para desembarazarlos de sus errores y a partir de allí buscar la
verdad que, hallada, debía plasmarse en una definición (aunque casi nunca
llegaba Sócrates a este punto, dejando abierta la búsqueda para cada uno).
1) La exhortación o protréptica
Es la primera fase del método, hecha de preguntas y exclamaciones que
tienen por objetivo interesar en el tema al interlocutor, y disponerlo
adecuadamente, sacándolo del contexto de sus habituales y pedestres
preocupaciones para instalarlo en la importancia de su ser y de su vida. Así,
en Eutifrón o sobre la santidad, Sócrates se encuentra con Eutifrón, quien le
informa que se halla en un pleito por homicidio contra su propio padre.
2) La indagación o elénctica
Esta segunda fase consta, a su vez, de dos partes:
*La purificación o ironía, momento en el que Sócrates hace que el
interlocutor exponga lo que cree saber en cuanto al tema propuesto. A las
soluciones aportadas replica con objeciones que demuestran, a través de las
contradicciones resultantes, la falsedad o inadecuación de dichas soluciones y
la ignorancia de su autor. Queda éste así liberado de sus errores y en
conocimiento de qué es lo que sabe, y qué lo que desconoce. Es una "docta
ignorancia".
*La construcción o mayéutica, etapa en la que debería llegarse a una verdad
conocida como tal y definida como universal. Muy pocas veces esto se cumple en
los diálogos socráticos, pero no falta nunca el camino hacia dicha meta,
recorrido por el interlocutor en un casi diálogo consigo mismo, pues Sócrates
se coloca en la posición de quien tan sólo acompaña.
Esquema del Método Socrático

